Litometeoros, electrometeoros y fotometeoros.

En el presente capítulo se hará una descripción de los fenómenos meteorológicos visibles conocidos como los litometeoros, que son partículas sólidas microcópicas de las mas diversas naturalezas, cuyo tiempo de suspensión en la atmósfera depende de su tamaño; los electrometeoros, que corresponden a las manifestaciones de los fenómenos eléctricos que se producen en la atmósfera, cuyo principal exponente es el rayo; y los fotometeoros, término con el cual se hace referencia a los fenómenos de tipo óptico, como el arco iris o los espejismos.

Litometeoros.

Los litometeoros son, a semejanza de los hidrometeoros, sustancias que se encuentran presentes en la atmósfera. En este caso, se trata de partículas sólidas distintas del agua en cualquiera de sus estados, lo que supone un abanico muy amplio de elementos. Los litometeoros se encuentran o suspendidos en el aire, cuando su tamaño pequeño lo posibilita, o son temporalmente arrastrados y levantados del suelo por el viento, en el caso de partículas mayores que tienden a depositarse en la superficie. Por lo general, son producidos en regiones áridas y semiáridas, o al menos en zonas donde por su clima o por la estación en concreto en que nos hallemos, la humedad sea baja, ya que al humedecerse, aumenta el peso individual de las partículas, que tenderán a unirse formando grumos que serán más difícilmente levantados por los vientos. Cuando la humedad del ambiente es baja, las partículas tienden a disgregarse y a ser más fácilmente levantadas por los vientos. Los litometeoros más importantes son: bruma seca o calima, tempestades, tormentas y torbellinos de polvo o arena, humo y partículas orgánicas en suspensión, que los describiremos más detenidamente.

Bruma seca o calima.

La calima o bruma seca es polvo en suspensión, que flota debido a las corrientes de aire, puede ser tan tenue como una neblina, o llegar a ser tan espesa como la niebla, y puede llegar a afectar a las personas con problemas respiratorios. Al igual que la humedad al condensarse forma nubes, si el aire contiene muchos granos de polvo en suspensión, estos pueden llegar a formar una masa compacta que dificulta la visión. Esta suspensión en el aire de partículas secas, posee una principal característica diferenciadora, y es que son extremadamente pequeñas, de forma que resultan invisibles a simple vista, pero que cuando se concentran en una suspensión aérea son lo bastante numerosas como para proporcionarle al aire una leve opacidad (o no tan leve), dando como resultado un efecto de

“aire turbio”. En otras palabras, la calima es un enturbiamiento de la atmósfera, producido por partículas microscópicas que en ocasiones, reducen la visibilidad hasta incluso a 4 o 5 km. Las partículas en suspensión pueden formar una especie de polvareda microscópica de arena, humo, cristales de sal, polvo y hollín, pudiéndose encontrar también, un porcentaje bajo de gotitas de agua (menos del 70% de humedad relativa en el aire). La calima es frecuente cuando hay situaciones anticiclónicas en los continentes. Forma una especie de velo blanquecino, que atenúa los perfiles del paisaje. Por transparencia, parece azulada contra un fondo oscuro, y amarillenta contra un fondo blanco, mientras que la niebla es siempre grisácea.

Tempestades de polvo o arena.

Las fuentes principales de polvo o arena en el aire, son las regiones semidesérticas y las áreas de tierra cultivada en las latitudes medias. Una tempestad de polvo o arena es el conjunto de partículas de polvo o arena, levantadas hasta grandes alturas por un viento fuerte y turbulento. La parte frontal de una tempestad de polvo o arena, puede tener el aspecto de una alta y ancha pared llamada muro de polvo o arena. Cuando el viento sopla, son lanzados al aire polvo, arena, polen, etc. En casos extremos, se desarrollan verdaderas tormentas de arena, en especial sobre estepas y desiertos, favorecido por los fuertes cambios de temperatura que resultan causantes de vientos fuertes, junto a su reducido nivel de humedad que facilita la elevación de las partículas de arena arrastradas por esos vientos. En la figura 1 se observa una imagen de una tempestad de arena ocurrida en Pekín, donde la visibilidad se redujo a menos de 500 m.

Figura 1 Tempestad de arena.

En los desiertos el material pesado habitualmente no llega muy lejos, pero las partículas más finas son mantenidas en el aire, por los movimientos de turbulencia. La mayor parte de la materia levantada del suelo por el aire, es relativamente pesada, así que aunque en ocasiones hay tempestades de arena y ésta pueda ser arrastrada, el aire en conjunto está muy limpio, sobre todo de noche.