Distribución global de precipitación

Aunque en general la distribución global de precipitación es complicada por ser una variable no continua, se puede explicar en términos de la circulación general de la atmósfera y de los sistemas de presión y de viento globales. En las regiones de altas presiones se tiene subsidencia por efecto de la convergencia en altura, que produce compresión, calentamiento, secamiento y viento divergente en superficie, por lo que son regiones secas. Por el contrario en las áreas de bajas presiones se tiene convección por efecto de la divergencia en niveles superiores, que produce expansión, enfriamiento, condensación y viento convergente en superficie, por lo que en estas áreas se produce abundante precipitación. Pero estos factores de latitud no son los únicos que regulan el régimen de precipitación, influyen también la ubicación geográfica, distribución de océanos y continentes, topografía, tipo de superficie. Como el aire cálido tiene una mayor capacidad para aceptar humedad comparada con el aire frío, en las latitudes más bajas se produce una mayor cantidad de precipitación, y en las latitudes altas menor precipitación.

En la figura se muestra la distribución mundial de precipitación media anual sobre las áreas continentales, se observa abundante precipitación en zonas tropicales y muy poca en latitudes altas y en las zonas polares. En latitudes subtropicales se observan regiones con alta precipitación, pero también regiones muy secas, los desiertos, lo que se explica por la distribución de los regímenes de presión y viento global.

La distribución de océanos y continentes también influye en los patrones de precipitación. Las grandes masas de tierras en latitudes medias experimentan un aumento de la precipitación desde la costa oeste hacia el interior, a la misma latitud, como se puede apreciar en la figura. Las cadenas montañosas también alteran el régimen de precipitaciones respecto a lo esperado sólo con la distribución de vientos. A barlovento (desde donde sopla el viento) de las montañas se produce abundante precipitación y a sotavento escasa precipitación. Por ejemplo, como se aprecia en la figura, en la región de los vientos del oeste, la Patagonia Argentina es una zona desértica, que se encuentra a sotavento de los Andes, en cambio en el Sur de Chile se produce intensa precipitación al oeste de los Andes.

En las regiones subtropicales de los continentes se observa la mayor dispersión en el régimen de precipitación, aquí se encuentran los principales desiertos del mundo, pero también regiones con abundante precipitación. Esto es debido a la influencia de los anticiclones subtropicales, que producen efectos diferentes en sus bordes orientales respecto a los occidentales. La subsidencia es más pronunciada en los bordes orientales de los centros de los anticiclones, generándose una fuerte inversión de temperatura cerca de superficie, que produce una atmósfera muy estable en ese sector. Las corrientes frías de los océanos adyacentes a las costas oestes de los continentes, ayudan a la estabilidad y a crear condiciones secas en las áreas occidentales de los continentes.

Debido a que los anticiclones tienden a ubicarse en los lados orientales de los océanos, los bordes occidentales de los continentes adyacentes a los anticiclones subtropicales son muy áridos. No es sorprendente que en estas regiones de subsidencia centradas en 25º de latitud, en los sectores occidentales de los respectivos continentes, se encuentren los grandes desiertos subtropicales del mundo: el desierto de Atacama en Chile, el desierto del Sahara del norte de Africa, el Kalahari o de Namibia del suroeste de Africa, el gran desierto Australiano, el de Baja California del suroeste de Estados Unidos adyacente a México. En estas áreas se encuentran los lugares mas calurosos y soleados del mundo. Pero no siempre son cálidos, ya que en las noches de invierno las temperaturas descienden a valores menores que las de congelación, por la enorme pérdida de calor por radiación durante las noches siempre muy despejadas. Tampoco no siempre son claros y soleados, por ejemplo en el mas seco de todos, la zona costera del desierto de Atacama, con frecuencia es frío y cubierto de nubes. La fría corriente de Humboldt hace que las temperaturas en superficie sean bajas y la fuerte subsidencia del anticiclón, producen una marcada y persistente inversión de temperatura, formándose una delgada capa de niebla y estratos debajo de la inversión. Esto puede ocasionalmente producir una muy débil llovizna pero nunca precipitación, lo mas común es la formación de la niebla conocida como camanchaca.

Los lados occidentales de los anticiclones tienen subsidencia menos importante y es más frecuente encontrar zonas de convergencia con movimientos ascendente. El aire que se mueve grandes distancias sobre los océanos de aguas más cálidas, se carga de humedad y se favorece la inestabilidad. Por lo tanto los bordes orientales de los continentes reciben abundante precipitación todo el año, como se observa por ejemplo en Uruguay y Sur de Brasil, en la figura.